El Nikkei ante la prueba de unas posibles elecciones anticipadas
Según informaciones difundidas la semana pasada, inicialmente por la cadena pública japonesa NHK, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, estaría planeando disolver el parlamento esta semana y convocar elecciones generales anticipadas, con el 8 de febrero como posible fecha. Primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra en Japón, Takaichi busca capitalizar el aumento del apoyo popular a su gobierno desde que asumió el poder en octubre, al tiempo que ofrece a los votantes la oportunidad de pronunciarse sobre la nueva coalición del Partido Liberal Democrático con el partido de derechas Japan Innovation Party.
Las elecciones también servirán para medir el respaldo público a los planes de aumentar el gasto gubernamental con el objetivo de reactivar el crecimiento económico e incrementar el gasto en defensa en el marco de una estrategia de seguridad nacional revisada.
Estas informaciones provocaron ventas en el yen japonés y en los bonos del Estado, ya que los inversores mostraron preocupación por cómo una de las economías avanzadas más endeudadas del mundo financiaría una agenda fiscal expansiva. El rendimiento del bono del gobierno japonés a 10 años se sitúa actualmente en el 2,271%, su nivel más alto desde 1998. A más largo plazo, esto podría suponer un riesgo para la estabilidad económica global, dada la enorme dimensión del sistema financiero y asegurador japonés, que podría comenzar a repatriar gradualmente parte de sus inversiones en el extranjero a medida que los rendimientos domésticos resulten cada vez más atractivos.
En este contexto, resulta oportuno analizar la evolución del mercado bursátil japonés, en particular del índice Nikkei 225.
ANÁLISIS TÉCNICO
JP225Cash ha registrado varios meses de notable fortaleza, con una subida del 51% desde la zona de 35.750 a comienzos de mayo —una vez que se estabilizó tras la caída posterior al anuncio de aranceles— hasta los 53.679 puntos, nivel en el que cerró el pasado viernes. El índice ha vuelto a encuadrarse dentro de un canal y parece aproximarse a su parte superior. La aceleración iniciada en septiembre también fue puesta a prueba recientemente con éxito entre mediados y finales de diciembre.

El indicador Ichimoku se mantiene claramente positivo, con el precio cotizando por encima de la nube, que es relativamente estrecha, lo que indica una baja volatilidad. La Tenkan-sen (línea rápida) se sitúa por encima de la Kijun-sen (línea lenta), y estos niveles representarían las primeras zonas de soporte en caso de un retroceso. Teniendo en cuenta el tono de aversión al riesgo con el que han abierto los mercados esta mañana tras las tensiones entre Estados Unidos y la Unión Europea, dichos soportes pueden identificarse en torno a los 52.750 puntos —nivel que además coincide con el máximo previo alcanzado por el índice a comienzos de noviembre— y aproximadamente en los 51.500 puntos.
Para los inversores que estén considerando posiciones largas, estos niveles podrían representar puntos de entrada atractivos, al situarse aproximadamente un 1,25% y un 3,6% por debajo de los niveles actuales, respectivamente. Al alza, los principales niveles de referencia se encuentran en 53.600, 54.100 y el máximo histórico, en torno a los 54.475 puntos. Los indicadores RSI y MACD se mantienen claramente positivos.
