El oro cae por debajo de los $4,800 el jueves tras Trump suavizar la amenaza de aranceles a Europa
El precio del oro bajó por debajo del nivel de $4,800 por onza durante las primeras horas de la sesión asiática de este jueves, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera marcha atrás en su amenaza de imponer aranceles a varios países europeos. Este cambio de postura redujo las tensiones geopolíticas y disminuyó la demanda inmediata de activos refugio como el oro.
¿Por qué el oro está retrocediendo?
En la jornada previa, el oro había subido hasta acercarse a máximos históricos cerca de los $4,900 por onza, impulsado por la preocupación de los mercados ante el posible aumento de tensiones comerciales entre Estados Unidos y Europa, relacionadas con la estrategia de Trump sobre Groenlandia. Ese escenario llevó a los inversores a buscar activos seguros, elevando con fuerza el precio del metal precioso.
Sin embargo, durante el Foro Económico Mundial en Davos, Trump señaló que estaba dispuesto a dejar de lado la amenaza de aranceles y anunció avances hacia un “acuerdo marco” con aliados de la OTAN en relación con Groenlandia. Esta señal de desescalada redujo el nerviosismo del mercado y provocó una toma de ganancias en el oro, que pasó a cotizar en torno a la zona de $4,790–$4,800.
Reacción del mercado e impacto más amplio
Otros metales considerados refugio, como la plata, también registraron caídas, reflejando una menor necesidad de activos defensivos por parte de los inversores. Al mismo tiempo, los mercados ahora centran su atención en los próximos datos económicos de Estados Unidos, especialmente los relacionados con inflación y empleo, ya que podrían influir en la política monetaria de la Reserva Federal y, por extensión, en la dirección futura del oro.
A pesar de este retroceso, el precio del oro sigue en niveles históricamente elevados. Muchos analistas consideran que factores estructurales como las compras de oro por parte de los bancos centrales, la incertidumbre geopolítica persistente y las expectativas de posibles recortes de tasas de interés en el futuro continúan brindando un sólido soporte al mercado del metal precioso.