USD/JPY cae con fuerza tras rumores de un “rate check”
Aquí vamos de nuevo. En los últimos años, en varias ocasiones las autoridades monetarias y gubernamentales japonesas (a menudo en coordinación con sus contrapartes internacionales) han comenzado a mostrar preocupación cuando el USD/JPY supera el nivel de 150 y han intervenido en el mercado de divisas para estabilizar la moneda local a medida que se acerca a la zona de 160. La primera intervención tuvo lugar en octubre de 2022, seguida por episodios en julio de 2024 y enero de 2025; en todos los casos, estas acciones fueron seguidas por una apreciación significativa del yen en las semanas posteriores.
A última hora de la tarde del viernes en Europa —después de las 11:00 a.m. hora de Nueva York, cuando la liquidez del mercado suele empezar a disminuir— el USD/JPY fue vendido de forma agresiva, cayendo de 158,15 a 156,35 en menos de una hora y extendiendo posteriormente las pérdidas. Los rumores en el mercado han sido intensos, a pesar de que fueron desmentidos durante la noche por el ministro de Finanzas, Katayama. Según el rumor predominante, las autoridades japonesas habrían solicitado al trading desk de la Reserva Federal que realizara un “rate check”, es decir, una evaluación de las condiciones de liquidez interbancaria como preparación para una posible operación en el mercado de divisas. Japón y Estados Unidos suelen coordinar este tipo de acciones, con la Fed encargada de comprar JPY durante el horario de negociación estadounidense, que, por cierto, es el mismo en el que se llevaron a cabo las intervenciones anteriores.
Si bien hasta el momento no se ha producido una intervención efectiva, este movimiento podría ser un anticipo de la misma. Mientras tanto, el USD/JPY ha caído otro 1,06% durante la noche, llevando las pérdidas totales en pocas horas a aproximadamente un 3,25%, un movimiento excepcionalmente amplio para este par de divisas.
Es bien sabido que la debilidad del yen es una preocupación no solo para el gobierno japonés, sino también para sus contrapartes internacionales. Tan solo la semana pasada, el secretario del Tesoro de EE. UU., Bessent, manifestó su inquietud al respecto, haciendo referencia también a la debilidad del won coreano, entre otras divisas. Por lo tanto, podría existir un componente de coordinación política internacional detrás de este movimiento. En cualquier caso, se trata de un desarrollo altamente relevante, especialmente teniendo en cuenta los efectos de contagio que suele generar en los mercados bursátiles, un aspecto que abordaremos en el análisis de mañana al estudiar el S&P 500.
ANÁLISIS TÉCNICO
Comenzamos con un gráfico semanal en el que se destacan los tres episodios de intervención mencionados anteriormente. Como se observa, la primera intervención se produjo en niveles más bajos, cuando el par había alcanzado un máximo en torno a 151, mientras que en las ocasiones posteriores las autoridades permitieron que el USD/JPY avanzara mucho más, hasta niveles cercanos o incluso superiores a 160. Este año, el par alcanzó 159,50 hace apenas dos semanas y actualmente cotiza en torno a 153,95.

Asimismo, hemos trazado una línea de tendencia de largo plazo que parte de los mínimos de 2020. Esta línea encaja de forma notable y podría definir un posible objetivo a la baja para el movimiento actual. No obstante, preferimos tratarla con cautela y considerarla una señal técnica de menor convicción.
Al pasar al gráfico diario, se identifican varios niveles estáticos a la baja que conviene vigilar. Los más relevantes se sitúan en torno a 152 y, más abajo, en la zona de 149, donde además confluiría la mencionada línea de tendencia alcista semanal de largo plazo. La tendencia alcista de corto plazo, iniciada en septiembre, se ha roto en tan solo dos sesiones.
Existen también niveles estáticos de menor relevancia (comúnmente denominados soportes) que merecen atención, como la zona de 153,60 —muy cercana a los niveles actuales— y otro nivel más significativo en torno a 150,75. Son áreas en las que la caída podría desacelerarse, consolidar o incluso revertir de forma temporal.

Lo que resulta claro es que movimientos de esta magnitud suelen generar una elevada volatilidad en los pares y cruces del JPY. En esta ocasión, los participantes involucrados parecen ser actores de gran tamaño e influencia, capaces de mover el precio casi a su antojo. Por ello, posicionarse en contra del movimiento requiere un alto grado de cautela.

