Las bolsas europeas, cautas ante la Fed, la geopolítica y la temporada de resultados
Las acciones europeas comenzaron la semana con un tono moderado y prudente, mientras los inversores evalúan la persistencia de las tensiones geopolíticas, la inminente decisión de política monetaria de la Reserva Federal de EE. UU. y una intensa agenda de resultados corporativos a nivel global. El sentimiento general sigue siendo defensivo, con los mercados a la espera de señales más claras antes de asumir posiciones más agresivas.
En las primeras operaciones, el DAX alemán registró leves avances, el FTSE 100 del Reino Unido subió ligeramente, mientras que el CAC 40 francés mostró una ligera corrección, reflejando la falta de una dirección clara en los mercados regionales.
Las tensiones geopolíticas se desplazan hacia Norteamérica
Aunque los temores recientes sobre un posible conflicto comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos relacionados con Groenlandia han disminuido, el riesgo geopolítico sigue siendo elevado. Ahora la atención se centra en el aumento de la fricción entre Estados Unidos y Canadá.
Durante el fin de semana, el presidente Donald Trump advirtió que Washington podría imponer aranceles de hasta el 100 % a los productos canadienses si Ottawa firmaba un acuerdo comercial con China. El primer ministro canadiense, Mark Carney, respondió rápidamente que Canadá no tiene intención de negociar un tratado de libre comercio con Pekín. Aun así, el intercambio de declaraciones dejó en evidencia la fragilidad de las relaciones diplomáticas.
Para los inversores, este episodio refuerza la percepción de que el comercio internacional vuelve a estar cada vez más politizado, lo que añade incertidumbre a las cadenas de suministro globales y a las perspectivas de las empresas multinacionales.
El dato Ifo de Alemania queda en segundo plano frente a la Fed
El principal indicador macroeconómico en Europa es el índice Ifo de clima empresarial de Alemania, que se espera muestre una ligera mejora en la confianza de las empresas. Un resultado positivo sugeriría cierta estabilización de la actividad en la mayor economía de la eurozona.
Sin embargo, el foco principal está puesto en la Reserva Federal de Estados Unidos, que celebra su reunión de política monetaria de dos días y dará a conocer su decisión el miércoles.
Los mercados descuentan mayoritariamente que la Fed mantendrá las tasas sin cambios tras tres recortes consecutivos, pero analizarán con atención el comunicado oficial y las declaraciones del presidente Jerome Powell en busca de pistas sobre el calendario de futuros ajustes.
Ryanair y S4 Capital impulsan el ánimo corporativo europeo
En el plano empresarial, Ryanair ofreció un mensaje moderadamente optimista. La mayor aerolínea de Europa por número de pasajeros señaló que su beneficio neto anual podría aumentar alrededor de un 30 % respecto al año anterior, impulsado por un crecimiento de las tarifas mayor al previsto inicialmente.
No obstante, su beneficio del tercer trimestre cayó con fuerza debido a un cargo extraordinario de 85 millones de euros relacionado con una multa de la autoridad de competencia italiana, lo que demuestra cómo los riesgos regulatorios siguen pesando sobre el sector.
Por su parte, S4 Capital sorprendió positivamente al anunciar que sus resultados de 2025 superaron tanto su guía revisada como las expectativas del mercado, reforzando la confianza en el sector de publicidad y marketing digital.
Wall Street acapara la atención con los gigantes tecnológicos
Más de 90 compañías del S&P 500 publicarán sus resultados esta semana, incluyendo a gigantes tecnológicos como Apple, Meta Platforms y Microsoft.
Hasta el momento, la temporada de resultados ha sido sólida. Según datos de FactSet, aproximadamente el 76 % de las empresas ha superado las previsiones, lo que sugiere que la rentabilidad corporativa se mantiene resistente pese a un entorno de mayor incertidumbre económica y política.
Para Europa, unos buenos resultados en EE. UU. podrían mejorar el sentimiento global, mientras que decepciones en las grandes tecnológicas podrían presionar a los mercados internacionales.


