Bitcoin se estanca cerca de los $88.000 mientras el rally récord del oro y la plata muestra señales de agotamiento
Bitcoin continúa moviéndose en un rango estrecho alrededor de los $88.000, con dificultades para construir un impulso alcista, incluso cuando los metales preciosos han marcado máximos históricos. Aunque el oro y la plata lograron romper nuevos récords, un rápido retroceso desde sus picos sugiere que el rally comienza a mostrar signos de fatiga. Esta divergencia entre las criptomonedas y las materias primas refleja un cambio en las prioridades de los inversores en medio de riesgos políticos, temores de liquidez e incertidumbre regulatoria.
Bitcoin atrapado en una fase de consolidación
Bitcoin se mantiene en el rango de $87.700–$88.500, cerca de los mínimos del año, tras volver a verse presionado por ventas durante el fin de semana. Aunque el precio logró rebotar desde los niveles más bajos, no consiguió recuperar la barrera psicológica de los $90.000, lo que indica una falta de convicción compradora.
Uno de los principales factores detrás de la presión vendedora es el aumento del riesgo de un posible cierre del gobierno de Estados Unidos el 31 de enero. Este escenario podría restringir la liquidez y alterar los flujos financieros, afectando especialmente a los activos considerados de mayor riesgo, como las criptomonedas. A diferencia de ciclos anteriores, en esta ocasión los inversores parecen preferir el oro antes que Bitcoin.
El oro y la plata acaparan la atención
Los metales preciosos se dispararon con fuerza. El oro superó los $5.000 y llegó a tocar los $5.100, mientras que la plata alcanzó los $118, marcando máximos históricos. Estos movimientos reflejan una fuerte demanda de activos de refugio ante la incertidumbre política y la debilidad de las divisas.
Sin embargo, el rally comenzó a mostrar señales de sobrecalentamiento. El oro retrocedió hacia los $5.043, aunque aún se mantenía con una ganancia diaria superior al 1%. La plata cayó a la zona de los $108, pero seguía acumulando un avance cercano al 7%. La velocidad de estas subidas y correcciones apunta a un posible agotamiento en el corto plazo, aunque la tendencia de fondo sigue respaldada por la búsqueda de protección.
La debilidad del dólar no impulsa a Bitcoin
El índice del dólar estadounidense (DXY) cayó a su nivel más bajo desde septiembre, tras informes de una intervención coordinada entre la Reserva Federal y el Banco de Japón para respaldar al yen. Normalmente, un dólar más débil favorece a Bitcoin, pero esta vez el mercado cripto apenas reaccionó.
El dólar se deslizó hasta alrededor de 154 yenes, con una caída de más del 1% en el día, mientras que Bitcoin permaneció prácticamente inmóvil. Los analistas interpretan esto como una señal de alerta: el mercado cripto está más preocupado por los riesgos de liquidez y la incertidumbre regulatoria que por la dinámica cambiaria.
Perspectivas de Bitcoin: movimiento lateral con riesgo bajista
Cada vez más analistas creen que Bitcoin seguirá atrapado en una fase de consolidación. Swissblock sostiene que la acción reciente del precio refuerza un sesgo bajista a corto plazo. Una ruptura clara por debajo del soporte de $84.500 podría abrir la puerta a una corrección más profunda hacia la zona de $74.000.
Por el lado superior, la resistencia clave se sitúa cerca de los $94.500. Mientras BTC se mantenga dentro de este rango, el mercado seguirá dominado por movimientos tácticos más que por una tendencia definida.
Los analistas de Bitfinex comparten una visión cautelosa y señalan que el mercado de opciones refleja una preferencia por cubrir riesgos de corto plazo, sin una apuesta clara por una volatilidad prolongada. En otras palabras, los operadores están “valorando riesgos transitorios más que una disrupción estructural sostenida”.
Las salidas de ETF presionan el sentimiento
Otra fuente de presión es la continua salida de capital de los ETF spot de Bitcoin. En la última semana, las salidas acumuladas superaron los $1.300 millones, lo que indica una falta de apetito por el riesgo entre los inversores institucionales.
Los flujos de los ETF se han convertido en un barómetro clave del sentimiento del mercado. Mientras continúen las salidas, será difícil que Bitcoin recupere un impulso alcista sostenido.
El riesgo de un cierre del gobierno frena la regulación cripto
La amenaza de un cierre del gobierno de EE. UU. también podría retrasar el avance de la Clarity Act, una ley clave para aportar claridad regulatoria al sector cripto. Un aplazamiento de este tipo mantendría a muchos inversores institucionales al margen, a la espera de un marco legal más definido.
Según Jim Ferraioli, director de investigación y estrategia cripto en Charles Schwab, Bitcoin carece de catalizadores suficientes para romper el rango actual. Sin mejoras en métricas como la actividad on-chain, los flujos de ETF, el posicionamiento en derivados y la participación de los mineros, el mercado seguirá sin una dirección clara.
Ferraioli estima que Bitcoin continuará oscilando entre la parte baja de los $80.000 y la zona media de los $90.000 hasta que haya mayor claridad regulatoria y un renovado interés institucional.
Mensaje del mercado: preferencia por activos físicos
El mensaje que envía el mercado es contundente. En un entorno de incertidumbre política y tensión de liquidez, el capital se inclina más por activos físicos como el oro y la plata que por los activos digitales. Bitcoin, pese a su narrativa de “oro digital”, está siendo tratado más como un activo de riesgo que como un refugio seguro.
Mientras persistan las dudas macroeconómicas y la falta de claridad regulatoria, es probable que Bitcoin continúe en fase de consolidación. Los metales preciosos, por su parte, seguirán dominando como instrumentos de cobertura, aunque sus rallies ya muestran señales iniciales de agotamiento.


