Perspectiva Semanal de Mercados | 9 – 13 de febrero
Los mercados financieros globales cerraron la primera semana de febrero con una marcada divergencia entre la resiliencia de la “economía tradicional” y la volatilidad de los sectores de alto crecimiento. Mientras el Dow Jones Industrial Average alcanzó el hito histórico de los 50.000 puntos, el Nasdaq, con fuerte sesgo tecnológico, y el S&P 500 más amplio se vieron presionados a medida que los inversores digerían una temporada de resultados de los “Siete Magníficos” que premió el elevado gasto en CapEx, pero castigó cualquier resultado que no rozara la perfección.
Los metales preciosos experimentaron una violenta recalibración, con fuertes caídas del oro y la plata hacia el final de la semana, a medida que los mercados ajustaron las expectativas sobre el tipo terminal en EE. UU. tras la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal. El sentimiento de mercado se vio además afectado por un cierre parcial del gobierno estadounidense, que obligó a posponer la publicación del informe de empleo de enero (Non-Farm Payrolls, NFP). Esta ausencia de datos oficiales amplificó el impacto del informe de despidos de Challenger, que mostró un aumento de los recortes de empleo superior al 200% mensual —el mayor dato de enero desde 2009—, reavivando las dudas sobre un enfriamiento más rápido del mercado laboral pese al rally histórico del Dow.
Puntos Clave a Vigilar
• Semana macro de “doble cita”: con el NFP reprogramado a mitad de semana y el IPC el viernes, la narrativa del “aterrizaje suave” afronta su prueba de estrés más relevante de 2026.
• Resaca post-resultados de las grandes tecnológicas: el foco se desplaza de los beneficios a cómo el repunte de las rentabilidades del Tesoro y el fuerte gasto en infraestructuras de IA impactarán en las valoraciones bajo un régimen de tipos “más altos por más tiempo”.
• Claridad política en Japón: la victoria electoral aplastante de la primera ministra Sanae Takaichi ha provocado una fuerte repricing de la llamada “Sanaenomics”, afectando la correlación entre el Nikkei y el yen.
• Divergencia de crecimiento en Europa: los datos preliminares de PIB del 4T en Reino Unido y la eurozona mostrarán si el continente logra escapar del estancamiento mientras los bancos centrales mantienen un sesgo cauteloso hacia la relajación monetaria.
• Estabilización en energía y metales: tras la reciente venta masiva en metales preciosos, se están poniendo a prueba niveles de soporte, en un contexto donde las primas geopolíticas compiten con un dólar estadounidense más fuerte.
Estados Unidos: el triple golpe de datos
Los próximos días representan un “triple golpe” de alto riesgo para los activos estadounidenses. Tras los retrasos provocados por el cierre gubernamental, el mercado se enfrenta ahora a un calendario concentrado que incluye Ventas Minoristas el martes, el NFP reprogramado el miércoles y el dato de inflación CPI el viernes. Los inversores buscan un escenario “Goldilocks”; sin embargo, los recientes datos de Challenger sugieren que el mercado laboral podría estar deteriorándose más rápido de lo previsto por la Fed.
Al mismo tiempo, la temporada de resultados continúa, con el foco desplazándose hacia consumo básico e industriales de gran capitalización (por ejemplo, Coca-Cola, Cisco). Cualquier sorpresa al alza en el CPI, combinada con un mercado laboral aún rígido, podría empujar la rentabilidad del Treasury a 10 años hacia nuevos máximos, actuando como “kriptonita” para los castigados sectores de software e inteligencia artificial.
Reino Unido y Europa: datos de PIB en un entorno cauteloso
Al otro lado del Atlántico, la narrativa está dominada por las consecuencias de las recientes reuniones de los bancos centrales. El Banco de Inglaterra mantuvo los tipos en el 3,75% tras una ajustada votación de 5-4, señalizando que, aunque el ciclo de recortes sigue vigente, su ritmo está lejos de estar garantizado. La atención se centra ahora en las publicaciones preliminares del PIB del 4T tanto en el Reino Unido como en la eurozona.
En un contexto en el que los PMI manufactureros siguen débiles, un dato de PIB decepcionante intensificaría los temores de recesión y aumentaría la presión sobre el BCE y el BoE para acelerar los recortes de tipos, lo que podría pesar sobre el euro y la libra frente a un dólar en recuperación.
Asia: el mandato de Takaichi y el “rally Sanae”
Los mercados de Asia-Pacífico se han convertido en el epicentro del impulso bursátil global tras la contundente victoria electoral anticipada de Sanae Takaichi en Japón. El Nikkei 225 se disparó más de un 5%, alcanzando máximos históricos por encima de los 57.000 puntos, a medida que los inversores descontaban un periodo de expansión fiscal y continuidad en la acomodación monetaria, una combinación de políticas bautizada como “Sanaenomics”.
No obstante, este rally ha tenido como contrapartida una mayor debilidad del yen, con el USD/JPY volviendo a poner a prueba el nivel de 157,50. Los inversores vigilan de cerca si el Banco de Japón se verá obligado a intervenir o si el impulso bursátil liderado por la política fiscal puede sostenerse sin desencadenar una venta desordenada en el mercado de bonos.
Materias primas: retroceso del oro y primas energéticas
Los mercados de materias primas han estado dominados por un giro extremo en los metales preciosos. El rally parabólico del oro y la plata hacia máximos históricos dio paso a las correcciones más severas desde la década de 1980, después de que las expectativas de un presidente de la Fed con un sesgo más restrictivo provocaran un rápido proceso de desapalancamiento. El oro registró una caída desde máximos hasta mínimos de la semana de magnitud cercana a los dos dígitos altos en términos porcentuales, mientras que la mayor beta de la plata se tradujo en un descenso superior a un tercio desde su pico, amplificado por el aumento de los requisitos de margen y las liquidaciones forzadas.
Pese a ello, el oro cerró la semana prácticamente sin cambios, apoyado por compras en las caídas, lo que sugiere que la demanda de cobertura frente a la incertidumbre política y los riesgos geopolíticos sigue intacta. En energía, los precios continúan incorporando una prima geopolítica relevante, incluso cuando las señales mixtas de crecimiento moderan las expectativas de demanda; esto mantiene al petróleo como un riesgo alcista clave para las expectativas de inflación y la función de reacción de los bancos centrales de cara al segundo trimestre.
Temas Globales
El tema dominante de 2026 se ha convertido en la polarización: entre la élite tecnológica impulsada por la IA y los sectores más amplios de la economía tradicional, y entre una economía estadounidense resiliente y una Europa rezagada. La divergencia de políticas se encuentra en su punto álgido, especialmente a medida que Japón apuesta por la expansión fiscal mientras EE. UU. atraviesa una transición de liderazgo en la Reserva Federal.
Conclusión
Los mercados afrontan la segunda semana de febrero con la liquidez plenamente restablecida, pero con una convicción aún frágil. La ausencia de datos oficiales del mercado laboral estadounidense ha creado un vacío informativo, ocupado por evidencias anecdóticas de despidos, lo que convierte a las próximas publicaciones de NFP y CPI en determinantes clave para el sesgo direccional. En este entorno de elevada volatilidad, favorecemos una exposición selectiva a industriales defensivos y a los beneficiarios de la “Sanaenomics”, manteniendo cautela sobre las tecnológicas de múltiplos elevados hasta que se clarifique la trayectoria de la inflación.

