Los índices de EE.UU. cierran planos mientras aumentan las tensiones en Oriente Medio
Agradecemos la comprensión de nuestros lectores al posponer nuestro análisis sobre el petróleo un día más; nos comprometemos a publicarlo mañana por la mañana. Dicho esto, la situación es bastante clara en esta fase: una de las regiones más críticas del mundo para la producción energética —incluido el gas natural, que no debe pasarse por alto— se encuentra prácticamente en un estado de guerra total. Petroleros han sido atacados frente a la costa del Golfo Pérsico y anoche circularon informaciones según las cuales el Estrecho de Ormuz habría sido declarado cerrado por Irán. Este desarrollo solo puede ejercer una fuerte presión alcista sobre los precios del crudo, ya de por sí inherentemente volátiles. A modo de referencia, ayer el WTI cerró con una subida del 6,27%, el Brent avanzó un 6,68%, y esta mañana ambos referenciales vuelven a subir en torno al 2%.
Sin embargo, el movimiento que más nos llamó la atención en la primera sesión de negociación de lo que algunos ya denominan la tercera guerra del Golfo se produjo en otro frente: mientras los índices asiáticos cayeron con fuerza y el DAX —junto con varios de sus homólogos europeos— retrocedió un 2,56%, los índices estadounidenses cerraron la sesión planos o en terreno positivo. El S&P 500 subió un 0,04%, el Nasdaq avanzó un 0,08% y el Dow Jones Industrial Average ganó un 0,35%.
Cabe preguntarse: ¿por qué deberían verse Meta (+0,83%), Microsoft (+1,48%) o Nvidia (+2,99%) materialmente afectadas por las tensiones geopolíticas o por el encarecimiento del petróleo? Al fin y al cabo, los mercados directamente implicados representan una porción marginal de sus ingresos. Además, Estados Unidos es energéticamente independiente —a diferencia de Europa y China— y podría incluso beneficiarse del alza del crudo y del GNL mediante mayores exportaciones.
No obstante, los mercados también están impulsados por el sentimiento, y una mayor incertidumbre sobre el futuro suele ejercer presión bajista sobre las valoraciones. Existen asimismo consideraciones más técnicas: movimientos bruscos en una clase de activo de gran tamaño —y las pérdidas resultantes para determinados participantes— pueden desencadenar liquidaciones forzadas en otras posiciones a fin de cubrir llamadas de margen.
Sea como fuere, la negociación de ayer en los índices estadounidenses pareció algo inusual, cuando no irracional. Dicho esto, los mercados pueden en ocasiones comportarse de manera aparentemente desconectada de los riesgos subyacentes. Esta mañana, los futuros retroceden aproximadamente un 0,7% de media.
ANÁLISIS TÉCNICO
Comencemos con el US100. Tras abrir por debajo del mínimo del pasado viernes en 24.700, el índice descendió hasta probar la zona de 24.470, un área que resultó particularmente relevante entre septiembre y octubre, y nuevamente a mediados de noviembre. Desde allí, un rebote llevó los precios cerca de 25.050, nivel que había sido testeado en varias ocasiones desde abajo en febrero antes de un ligero retroceso que condujo a un cierre en 24.954. Aunque el índice se ha movido dentro de un amplio rango de seis meses, ahora se sitúa claramente por debajo de una directriz bajista.

El US30 resulta especialmente interesante, ya que ha sido el más fuerte entre los principales índices estadounidenses en los últimos meses. La apertura de ayer se produjo exactamente sobre la línea de tendencia alcista vigente desde mayo de 2025. Dicha directriz fue perforada brevemente a la baja, pero aparecieron compras que impulsaron un rebote limpio desde ese nivel. Esta mañana el índice cae un 0,72%, acercándose a una nueva prueba de esa misma tendencia apenas 24 horas después.

Por último, el US500: también lleva al menos tres meses moviéndose en rango, con el nivel de 6.830 actuando como pivote clave a lo largo de 2026. La apertura de ayer se produjo por debajo de ese umbral y el índice cayó por debajo del cierre mínimo del año (6.758) antes de protagonizar un rebote de 140 puntos hasta 6.899. Esta mañana vuelve a cotizar por debajo de 6.830 y 6.723 parece un nivel que probablemente será puesto a prueba más pronto que tarde.

