Cacao: De la Euforia a la Corrección Estructural
Lo ocurrido en el mercado del cacao entre inicios de 2024 y diciembre de ese año fue uno de los rallies más extremos en la historia reciente de materias primas, impulsado por un shock de oferta. El máximo histórico de $12,931 por tonelada superó ampliamente el récord previo de 1977 ($5,104), vigente por 47 años.
El detonante fue un déficit global sin precedentes en más de 60 años durante la campaña 2023/2024, provocado por severas pérdidas de cosechas en Costa de Marfil y Ghana, que concentran más del 70% de la producción mundial. Sin embargo, hacia finales de 2024, el propio mercado comenzó a corregirse: los altos precios incentivaron la recuperación de la oferta y destruyeron demanda, con fabricantes ajustando fórmulas y consumidores reduciendo consumo.
El resultado fue una corrección abrupta. Desde el máximo, los futuros cayeron hasta $2,822 el 6 de marzo, un desplome cercano al 78%.
La caída responde a un ajuste simultáneo de oferta y demanda. La producción aumentó a 4,7 millones de toneladas (+8,4% interanual), mientras que la demanda se debilitó, reflejada en menores niveles de molienda. Esto derivó en acumulación de inventarios en países productores, con dificultades para colocar el excedente. La ICCO estima ahora un superávit global de 75,000 toneladas para 2024/25.
Para los traders, el cacao sigue siendo un mercado de alta volatilidad. Las posiciones largas deben manejarse con cautela, monitoreando especialmente las condiciones climáticas en África Occidental, ya que cualquier disrupción podría reactivar movimientos bruscos.
Análisis Técnico
La tendencia de largo plazo muestra una estructura clara dentro de un canal definido, con siete ondas identificables: cuatro bajistas y tres alcistas de menor extensión.

Tres elementos técnicos destacan:
El precio ha testeado el límite inferior del canal, lo que históricamente precede consolidación o rebotes moderados.
La ruptura de la directriz bajista iniciada en enero sugiere una pausa en la presión vendedora.
Los indicadores comienzan a mostrar señales tempranas de recuperación.
El nivel clave sigue siendo el mínimo reciente en $2,822, que actúa como referencia estructural y permite estrategias con stops ajustados.
Al alza, los objetivos se sitúan en $3,500 y $4,095. Una ruptura de este último nivel abriría el camino hacia $4,975, aunque implicaría un cambio más amplio en la estructura de mercado.
