Chevron: el actor mejor posicionado en el mercado energético venezolano
La noticia de la captura de Nicolás Maduro, ahora ex presidente de Venezuela, podría llevar a algunos participantes del mercado a anticipar un impacto inmediato en los mercados energéticos. Esta suposición es comprensible, dado que el país caribeño posee las mayores reservas probadas de petróleo a nivel mundial, estimadas en 303.000 millones de barriles —aproximadamente el 17% de las reservas globales— según datos de la U.S. Energy Information Administration (EIA).
Sin embargo, en la jornada de hoy los futuros del crudo continúan cotizando a la baja, con una caída del 0,76% hasta los USD 56,88 por barril, un nivel que se mantiene persistentemente deprimido.
Las razones subyacentes ya fueron expuestas en una nota publicada hace algunas semanas y se relacionan principalmente con un entorno global de sobreoferta, a pesar de las tensiones geopolíticas en curso. La demanda mundial de petróleo se sitúa actualmente en torno a los 105 millones de barriles diarios, mientras que la producción alcanza aproximadamente los 108 millones de barriles diarios. Además, la producción y las exportaciones venezolanas son, en la práctica, relativamente bajas y en gran medida marginales para el equilibrio global: la producción actual ronda los 950.000 barriles diarios, de los cuales cerca de 550.000 se destinan a la exportación. En los últimos meses, estas exportaciones han enfrentado nuevas restricciones debido a sanciones adicionales dirigidas a la denominada “flota sombra” utilizada para transportar parte de este suministro.
La industria petrolera venezolana fue nacionalizada en la década de 1970, lo que dio lugar a la creación de PDVSA (Petróleos de Venezuela, S.A.). Desde entonces, décadas de subinversión —agravadas por ineficiencias estructurales y por una relación históricamente compleja con su vecino del norte, Estados Unidos— han dejado a la infraestructura obsoleta y han provocado una fuerte caída de la producción. El volumen extraído se ha reducido en casi un 70% desde el máximo de finales de los años noventa, cuando alcanzó aproximadamente 3,5 millones de barriles diarios. PDVSA, además, presenta un elevado nivel de endeudamiento, factor que contribuyó de forma determinante al default soberano de Venezuela en 2017.
Solo un número limitado de compañías extranjeras mantiene una posición relevante en el país. Chevron es la más significativa, aunque Repsol y Eni también conservan inversiones e intereses estratégicos. No obstante, cualquier modernización sustancial de los sistemas productivos —y un eventual retorno a los niveles de producción observados a finales del siglo pasado— requerirá, como mínimo, varios años.
ANÁLISIS TÉCNICO
Chevron cerró la sesión del pasado viernes con un alza del 2,29%, en USD 155,90. Desde finales de 2021, la acción se ha mantenido de forma consistente por encima del nivel de USD 132 (a modo de referencia, en abril de 2020 llegó a cotizar en USD 40,50). Desde entonces, la evolución del precio ha sido mayormente lateral, contenida dentro de un rango de negociación muy amplio que con frecuencia ha superado la zona de USD 170. Esto implica un rango superior a los USD 40, equivalente a aproximadamente el 25% del precio actual.

El máximo reciente se registró a principios de septiembre en USD 161,67. A partir de ese nivel, el título entró en una fase correctiva que lo llevó a un mínimo de USD 146,35 el 15 de diciembre. Desde entonces —apoyado en parte por los volúmenes estacionalmente bajos del período navideño— el valor ha repuntado alrededor de un 6,42%.
De cara a las próximas sesiones, identificamos el nivel de USD 156,15 como la primera resistencia clave y una prueba relevante para la continuación del movimiento alcista. Posteriormente, los niveles de USD 157,75 y USD 161,15 representan zonas técnicas importantes que deberían ser testeadas y superadas de forma clara para confirmar un mayor potencial de subida. Los indicadores técnicos son favorables: el RSI a 21 días se sitúa en 63,79 y el histograma del MACD acaba de volver a terreno positivo.

A la baja, el primer soporte relevante se encuentra en USD 151,80, seguido por USD 148,82. Consideramos que la acción aún dispone de margen para apreciarse, a pesar del actual entorno de precios deprimidos del petróleo. No obstante, subrayamos que —si bien Chevron es actualmente la multinacional mejor posicionada en Venezuela (exporta aproximadamente 150.000 de los 550.000 barriles diarios del país)— cualquier beneficio potencial derivado de la nueva y hasta ahora compleja situación política probablemente se materializará en el largo plazo y no en el corto plazo.
