El Oro Cae por la Fortaleza del Dólar
El oro (XAU/USD) inicia la semana con debilidad, pero rebota desde la zona de $4,633–$4,632, un mínimo de cuatro días alcanzado durante la sesión asiática del lunes, en medio de señales mixtas del mercado. El fracaso de las conversaciones entre EE. UU. e Irán respaldó inicialmente al dólar estadounidense, aunque la posibilidad de futuras negociaciones limitó nuevas ganancias del USD y permitió cierta recuperación del oro.
Las tensiones geopolíticas siguen elevadas tras el estancamiento en las negociaciones. El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, confirmó que la oferta final fue rechazada, mientras que Irán señaló demandas excesivas. Además, el presidente Donald Trump advirtió sobre un posible bloqueo del Estrecho de Ormuz, aumentando los riesgos, junto con los continuos ataques israelíes en Líbano. Estos factores refuerzan el atractivo del dólar como activo refugio y limitan el potencial alcista del oro.
Los precios del petróleo subieron con fuerza, con el West Texas Intermediate (WTI) acercándose nuevamente a los $105 por barril. Este repunte intensifica las preocupaciones inflacionarias, especialmente después de que el IPC de EE. UU. aumentara un 0.9% mensual y alcanzara el 3.3% interanual en marzo, el mayor incremento en casi cuatro años. Como resultado, los inversores están dejando atrás las expectativas de recortes de tasas y comienzan a considerar posibles subidas por parte de la Reserva Federal.
El aumento de las expectativas de inflación ha impulsado al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, fortaleciendo al USD y generando presión sobre activos sin rendimiento como el oro. Este contexto macro sugiere un potencial alcista limitado para el XAU/USD en el corto plazo.
Desde una perspectiva técnica, el oro se mantiene por debajo de la Media Móvil Simple de 100 horas, cerca de $4,732.63, lo que refleja un sesgo bajista a corto plazo. El MACD continúa en territorio negativo, mientras que el RSI se sitúa alrededor de 44, indicando presión bajista persistente, aunque con menor impulso. Un movimiento sostenido por encima de $4,732.63 sería necesario para cambiar el sentimiento, mientras que los riesgos a la baja se mantienen hacia los mínimos recientes.
Qué Deben Hacer los Inversores
En este entorno, los inversores deben actuar con cautela y evitar posiciones excesivamente alcistas en el oro. Con un dólar fuerte y expectativas de tasas más altas, el potencial de subida a corto plazo parece limitado. Los traders podrían esperar una ruptura confirmada por encima de $4,732.63 antes de abrir posiciones largas, ya que esto indicaría un posible cambio de tendencia.
Por el lado bajista, si el oro no logra mantenerse por encima de la zona de soporte de $4,633–$4,632, podrían producirse nuevas caídas, lo que hace fundamental una buena gestión del riesgo, especialmente para traders de corto plazo.
Para inversores a largo plazo, el oro sigue siendo una cobertura frente a la incertidumbre geopolítica y la inflación. Sin embargo, en lugar de perseguir subidas de precio, una estrategia más disciplinada como la acumulación gradual en caídas puede ofrecer un mejor equilibrio entre riesgo y rentabilidad.