El peso mexicano amplía ganancias y se acerca a 17.00
Las divisas emergentes han registrado un período particularmente sólido en los últimos dos meses, con una apreciación significativa frente al dólar estadounidense. Desde el 5 de noviembre —fecha que marcó el máximo relativo reciente del “billete verde” frente a varias monedas principales— el euro se ha fortalecido un 3,84% frente al USD. Sin embargo, divisas de mayor beta como el rand sudafricano (ZAR) y el peso mexicano (MXN) han mostrado un desempeño superior, avanzando 8,83% y 8,09% respectivamente al cierre de ayer.
En el caso de México, la economía parece transitar una fase de aterrizaje suave. El crecimiento se ha desacelerado hasta aproximadamente 1% en 2025, condicionado por tasas reales elevadas, inversión moderada y persistente debilidad en el sector energético. Las exportaciones están aportando un respaldo limitado al dinamismo general.
Por otro lado, la inflación se ha normalizado en gran medida. El IPC general se ubicó en 3,69% al cierre de 2025, en línea con el objetivo del banco central. No obstante, la inflación subyacente permanece ligeramente por encima del 4%, manteniendo bajo observación las presiones en los precios de los servicios. En este contexto de moderación inflacionaria, el Banco de México ha reducido la tasa de referencia desde 11,25% hasta aproximadamente 7,00%. La autoridad monetaria ha señalado ahora una pausa, buscando equilibrar el apoyo a la actividad económica con la necesidad de mantener ancladas las expectativas de inflación.
El peso mexicano ha mostrado una notable resiliencia a comienzos de 2026, aproximándose recientemente al nivel de 17,00 por dólar (última cotización en 17,99). Su apreciación responde principalmente a tres factores. Primero, el atractivo del carry trade se mantiene, ya que la tasa de política en 7,00% ofrece un diferencial de rendimiento significativo que continúa atrayendo flujos internacionales. Segundo, los fundamentos fiscales son relativamente sólidos: pese a las tensiones comerciales, se proyecta que el déficit fiscal se estabilice en el rango de 3%–4% del PIB, reforzando la credibilidad macroeconómica frente a otros mercados emergentes. Tercero, la mejora en el frente externo también respalda a la moneda. A medida que la retórica confrontacional sobre la “guerra comercial” en 2025 ha dado paso a negociaciones más pragmáticas en el marco del T-MEC, la actividad manufacturera —especialmente en el sector automotriz— ha comenzado a estabilizarse, sosteniendo la demanda por el peso.
ANÁLISIS TÉCNICO
Desde abril de 2025, el USDMXN mantiene una tendencia bajista clara y sostenida, retrocediendo desde niveles cercanos a 21,00 hasta la zona actual en torno a 17,17 (corrigiendo el aparente error tipográfico de 10,17).

Los niveles horizontales mostrados en el primer gráfico representan zonas estructurales de soporte y resistencia de largo plazo, validadas por la acción del precio desde 2016–2017 (no incluidas por motivos de claridad visual). El par cotiza actualmente por debajo del nivel clave de 17,58. De persistir la presión bajista, los siguientes soportes relevantes se ubican en 16,80 y 16,38.
En el marco temporal semanal, los indicadores de momentum comienzan a aproximarse a zona de sobreventa. El RSI continúa descargándose gradualmente, aunque una reversión alcista consistente podría requerir varias semanas.
En el gráfico de 4 horas, la acción del precio sugiere un intento de estabilización en torno a 17,12. El rebote hacia 17,54 ha permitido definir una estructura bajista de corto plazo que puede utilizarse como referencia para la gestión del riesgo y la planificación de entradas y salidas. En este timeframe, el histograma del MACD se encuentra próximo a un cruce alcista con la línea de señal —aunque todavía en terreno negativo— mientras que el RSI emerge desde niveles inferiores a 30, lo que apunta a un posible cambio táctico en el momentum.

En los niveles actuales, una posición larga táctica podría estar justificada. Los primeros objetivos alcistas se sitúan en 17,27 y posteriormente en 17,335. La línea de tendencia descendente (marcada en púrpura) constituye una resistencia adicional, actualmente ubicada en torno a 17,38.
A la baja, una ruptura clara por debajo de 17,12 probablemente extendería el tramo bajista y abriría espacio para nuevas caídas.