El WTI pone finalmente a prueba niveles clave al alza
Los mercados bursátiles globales cotizan a la baja esta mañana tras la volatilidad registrada ayer en el oro y otros metales preciosos. El XAUUSD, tras alcanzar los 5.600 dólares, sufrió una intensa toma de beneficios que empujó los precios hacia los 5.030 dólares antes de cerrar con una caída del 1,35% (actualmente pierde un 4,38% adicional). Asimismo, el mercado espera que el presidente Trump anuncie hoy (hora de EE. UU.) al próximo presidente de la Reserva Federal.
En este contexto, hoy centramos nuestra atención en otra materia prima clave que hemos dejado algo de lado en las últimas semanas y que finalmente ha salido de su letargo, acumulando una subida del 21% desde los mínimos de diciembre y cotizando ayer en niveles técnicos muy interesantes: el crudo WTI.
Sin entrar en análisis macroeconómicos o geopolíticos, nos enfocamos directamente en el gráfico, comenzando —como es habitual— con una visión de mayor plazo. En agosto de 2023 se registraron los máximos plurianuales en torno a los 95 dólares para el “oro negro”. Desde entonces, el precio no ha logrado superar ese nivel, encajando perfectamente en la definición clásica de una tendencia bajista, caracterizada por máximos y mínimos descendentes. A lo largo de todo 2024, el WTI encontró un soporte muy sólido en la zona de los 67 dólares, un nivel que fue testeado en múltiples ocasiones y que se mantuvo durante un largo periodo. Esta situación cambió en marzo de 2025, cuando la ruptura de dicho soporte desencadenó una caída muy rápida del 16%, hasta aproximadamente los 55,50 dólares. Desde entonces, salvo un breve movimiento al alza en junio, el precio no logró volver a cotizar por encima de los 67 dólares, poniendo a prueba en varias ocasiones la zona de los 55,50 dólares y moviéndose en los últimos meses —desde octubre hasta hace pocos días— dentro del rango de 57,50 a 61,50 dólares.

Ayer, tras un rally del 11,68% en cinco sesiones —inusual dada la conducta especialmente apática del WTI en las últimas semanas— el precio llegó a testear tanto la zona de los 67 dólares como la directriz bajista (esta última debe tomarse con cautela, debido a los numerosos picos que la han distorsionado a lo largo de estos 2,5 años de descenso). Tras poner a prueba un nivel tan relevante, hoy el WTI retrocede en torno al 2% y actualmente cotiza en 64,40 dólares. Un pullback en este punto es natural; no obstante, los indicadores sugieren que podríamos encontrarnos en una fase inicial de un movimiento alcista más amplio, con margen adicional de subida en las próximas semanas.
A la baja, vigilaremos con especial atención niveles como 63,50, 63 y, sobre todo, 62 dólares como posibles zonas de entrada. Una ruptura al alza de los 67 dólares —que no esperamos en las próximas sesiones— probablemente daría lugar a una extensión alcista más decidida y podría conducir a una estabilización del WTI en un rango de precios más elevado que el observado en los últimos meses.

