GBP/USD: Una libra fuerte y una Reserva Federal bajo presión
Durante las últimas semanas, el USD había registrado una serie de sesiones de apreciación moderada, claramente visibles frente al euro y al franco suizo. Este movimiento se desarrolló en un entorno de volatilidad persistentemente baja, lo que ha mantenido al índice del dólar (USD Index) moviéndose de forma ampliamente lateral a lo largo de todo el segundo semestre de 2025, tras una marcada depreciación en la primera mitad del año.
Ayer, esta dinámica se vio interrumpida temporalmente, principalmente como consecuencia de la reacción del mercado a una noticia que, para los participantes habituales, no debería haber resultado sorprendente: la imputación del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, por el presunto uso indebido de fondos relacionados con las obras de renovación de la sede de la Fed en Washington. Según se informa, los costes habrían superado el presupuesto inicial en aproximadamente 600–700 millones de dólares. Si bien la imputación oficial por parte del Departamento de Justicia se anunció ayer, el asunto era ampliamente conocido desde hace meses, al igual que las intenciones del presidente Trump de ejercer influencia sobre las decisiones de política monetaria de la Fed.
Tan recientemente como en septiembre de 2025, Stephen I. Miran fue designado por el presidente de Estados Unidos como nuevo gobernador con derecho a voto en el Consejo de la Reserva Federal. Desde el inicio, se ha posicionado como un claro defensor de la preferencia del presidente Trump por una política monetaria más acomodaticia, votando con frecuencia —y en la práctica de forma sistemática— en contra del resto del Consejo a favor de condiciones monetarias más laxas.
Otro elemento clave a considerar es que el mandato de Powell como presidente de la Fed expira en mayo de este año. Se encuentra, por tanto, en la recta final de su mandato y es poco probable que adopte medidas abruptas o no convencionales, una actitud que, en cualquier caso, es característica de los banqueros centrales. No obstante, esta combinación de presión política y política monetaria va en contra de los principios de las economías de mercado liberales y evoca inevitablemente episodios como los de la llamada “Erdoganomics”, cuando el presidente turco impuso enfoques no ortodoxos al banco central, destituyendo a quienes no se alineaban con su visión.
Sin profundizar más en estas dinámicas, la atención se centra ahora en la evolución del USD frente a la libra esterlina, una de las principales divisas más fuertes de los últimos meses, especialmente a la luz de varios datos macroeconómicos relevantes que se publicarán esta semana en el Reino Unido.
ANÁLISIS TÉCNICO
La libra esterlina ha sido la divisa más fuerte entre las pertenecientes al bloque geográfico “europeo” durante los últimos dos meses. Su índice ha subido aproximadamente un 2,25%, frente a un comportamiento prácticamente plano del euro y del franco suizo, y una ligera depreciación del USD (véase gráfico inferior). Esta fortaleza se ha producido a pesar de un contexto macroeconómico que difícilmente puede calificarse de sólido: el PIB creció apenas un 0,1% en el tercer trimestre de 2025, la tasa de desempleo aumentó hasta el 5,3% y el crecimiento ha sido sostenido principalmente por el sector servicios. En contraste, el sector manufacturero sigue deprimido, con una producción industrial que registró en septiembre su mayor caída desde 2021 (-2%).

En el gráfico de 4 horas que se muestra a continuación, se aprecia claramente la tendencia alcista del GBP/USD iniciada en noviembre, así como la fase de consolidación más reciente dentro del rango 1,34–1,3530, vigente desde el 20 de diciembre. Se observan ligeras divergencias tanto en el RSI como en el MACD; sin embargo, estas son compatibles con una fase de pausa o consolidación y no implican necesariamente una inversión inminente de la tendencia. La reacción del mercado a la noticia de ayer es visible en las últimas nueve velas, donde se aprecia un rebote contundente desde 1,3391 hasta 1,34845.
No creemos que esta noticia tenga repercusiones adicionales de carácter material. No obstante, es posible que el par intente un avance marginal adicional. Actualmente cotizando en torno a 1,3468, el GBP/USD podría, en el intradía, volver a testear el máximo de ayer y eventualmente extenderse hacia la zona de 1,35, donde podría aparecer una reacción bajista muy débil. El siguiente objetivo al alza se situaría entonces en 1,3530.

En términos generales, no vemos margen para un movimiento decisivo en las próximas horas o días. Nuestro escenario base es que el GBP/USD continúe moviéndose de forma predominantemente lateral. En una perspectiva diaria, el par ha oscilado en los últimos meses principalmente entre una zona de máximos en torno a 1,3590 y niveles de soporte clave en 1,33 / 1,3250, con incursiones ocasionales —aunque muy breves— hacia 1,31 / 1,315. En definitiva, la volatilidad en el mercado de divisas sigue siendo reducida.

