Goldman Sachs supera las estimaciones de beneficios y apunta a los 1.000 dólares
Tal como se anticipó en el Weekly Outlook de esta semana, ha comenzado la temporada de resultados en Estados Unidos, como es habitual con el sector bancario a la cabeza.
Las expectativas eran relativamente elevadas, ya que los bancos suelen ofrecer una lectura fiable del estado general de la economía y de las condiciones de crédito. Además, el comportamiento del sector desde mediados de noviembre de 2025 ha sido claramente positivo: el ETF Invesco KBW Bank ganó un 19,81% entre el 19 de noviembre y el 6 de enero, en línea con su homólogo europeo, con el índice STOXX Bank avanzando un 18,12% en el mismo periodo.
Las seis grandes entidades bancarias estadounidenses ya han presentado resultados —JPMorgan, Wells Fargo, Citi y Bank of America a comienzos de la semana, seguidas ayer por Morgan Stanley y Goldman Sachs, en las que nos centramos a continuación—. En conjunto, el tono de la temporada de resultados ha sido constructivo. Las entidades han mostrado señales alentadoras de solidez por parte del consumidor estadounidense, una demanda de crédito sólida y provisiones por pérdidas crediticias generalmente inferiores a lo que temía el consenso de analistas. Las divisiones de trading registraron buenos resultados y los comentarios de la dirección apuntaron a una mejora de las perspectivas para el negocio tradicional de banca de inversión —fusiones y adquisiciones, salidas a bolsa y actividad en los mercados de capitales— de cara a 2026.
En cuanto a Goldman Sachs, el banco presentó un beneficio del cuarto trimestre por encima de las estimaciones de Wall Street, impulsado por un sólido desempeño en el trading de renta variable y en los negocios de gestión de activos y patrimonios. El beneficio neto aumentó un 12% interanual hasta los 4.620 millones de dólares, equivalentes a 14,01 dólares por acción, reflejando ganancias en sus actividades de mercados de capitales. Los ingresos totales ascendieron a 13.450 millones de dólares; si bien esta cifra supuso una caída del 3% trimestre a trimestre, la entidad explicó que se debió principalmente a la cesión de la cartera de préstamos de Apple Card a JPMorgan y a la terminación anticipada de su acuerdo con la compañía tecnológica.
En conjunto, los resultados refuerzan la idea de que el modelo de negocio de Goldman Sachs, fuertemente orientado a Wall Street, está funcionando bien en el entorno actual. Las elevadas valoraciones bursátiles, la caída de los tipos de interés, el aumento de la participación de los inversores institucionales y la persistente incertidumbre geopolítica y macroeconómica global —que ha incrementado la volatilidad en los mercados de materias primas y divisas— siguen proporcionando un contexto favorable para la banca de inversión.
ANÁLISIS TÉCNICO
El gráfico diario de Goldman Sachs refleja otro ejemplo de un año prácticamente excepcional. A comienzos de la primavera de 2025, el 8 de abril, la acción cotizaba en USD 442 y cerró ayer en USD 974,27, lo que supone una subida aproximada del 120% en los últimos nueve meses.

Hemos trazado una línea de tendencia de largo plazo desde ese mínimo hasta el inicio del nuevo y más sólido impulso observado en las sesiones comprendidas entre el 18 y el 24 de noviembre. A partir de ese periodo, se aprecia una aceleración del movimiento, definida por la formación de un mínimo relativo creciente el 31 de diciembre, que dio paso al movimiento que culminó con los resultados de ayer.
A ambas líneas de tendencia se les ha añadido una paralela con el objetivo de intentar definir canales de precios, si bien estos todavía carecen de una confirmación plena. No obstante, en ambos casos el objetivo implícito del movimiento parece converger hacia el nivel psicológico de USD 1.000, con un rango estimado entre USD 995 y USD 1.010. Este escenario es coherente con indicadores técnicos claramente positivos, aunque todavía no en niveles de sobrecompra (por ejemplo, el RSI se sitúa en 69,55).
En conjunto, el panorama técnico sigue siendo constructivo por el momento.
