Los mercados de la UE en máximos históricos, pero con señales técnicas de cautela
Varios índices europeos han comenzado el año en niveles sin precedentes. El IBEX 35 español ha repuntado hasta 17.620 puntos, el Euro Stoxx paneuropeo ha escalado hasta 5.938 y el DAX alemán cotiza en torno a los 24.960 puntos. El CAC 40 francés también se encuentra muy cerca de una ruptura alcista. A esta lista debe añadirse el FTSE MIB italiano, que, debido a su desempeño moderado durante los últimos 20 años, aún no ha logrado revisitar los niveles alcanzados en el año 2000, en torno a la zona de 50.000 puntos.
Dicho esto, existe una señal técnica específica de corto plazo que merece atención, especialmente visible en el índice alemán. El DAX ha registrado ya dos sesiones consecutivas cotizando fuera de las Bandas de Bollinger. Este indicador, basado en una media móvil, define niveles equivalentes a dos desviaciones estándar por encima y por debajo de la media. Desde un punto de vista estadístico, bajo el supuesto de una distribución normal, aproximadamente el 96 % de las observaciones debería situarse dentro de estos límites.
Naturalmente, este marco se apoya en varias aproximaciones. En primer lugar, no son los precios los que siguen una distribución normal, sino las variaciones porcentuales diarias. En segundo lugar, incluso estas rara vez se ajustan perfectamente a una distribución normal, siendo más habitual que los traders cuantitativos las modelicen como log-normales. Aun así, el indicador de Bandas de Bollinger ha demostrado ser razonablemente eficaz y es ampliamente utilizado en la práctica.
En mercados tendenciales, suele señalar continuidad del movimiento; sin embargo, existe una configuración específica que con mayor frecuencia indica el agotamiento de un tramo o, si no un giro completo, al menos una pausa temporal. Esto suele producirse cuando una de las dos bandas es superada de forma clara y el precio comienza a cotizar fuera de ella.

En el caso del DAX (GER40), este patrón resulta especialmente evidente. El lunes 5 de enero, una sesión de bajo volumen impulsó los precios muy por encima de la Banda de Bollinger superior. Ayer, lejos de regresar al interior de las bandas, el mercado continuó avanzando. Esta mañana se repite la misma dinámica: los precios ni siquiera se han aproximado a la banda superior. Un fenómeno similar, aunque menos acusado, también puede observarse en el FTSE MIB y en el IBEX.
Un repaso a los últimos meses del índice alemán pone de relieve la fiabilidad de esta señal. Las Bandas de Bollinger fueron superadas el 19 de junio, el 9 de julio, el 1 de agosto y el 20 de noviembre, en todos los casos dando lugar a un giro posterior. Solo la ruptura del 2 de octubre derivó en una breve fase de consolidación de varios días antes de que los precios retomaran la senda bajista (entonces, la ruptura se produjo al alza). Todo ello respalda la idea de que la señal presenta una elevada probabilidad estadística, si bien —como ocurre con todos los indicadores técnicos— no es infalible.
Cuando estas evidencias se combinan con un RSI relativamente elevado, actualmente en torno a 70,73, el mensaje es de prudencia a la hora de añadir nuevas posiciones largas en estos niveles. Mostrar paciencia y esperar un retest de los máximos previamente superados —en concreto 24.770 y, de forma más relevante, 24.600— podría constituir una estrategia más disciplinada y sensata.