Perspectivas para la semana del 4 al 8 de agosto

The week of August 4–8 is expected to be relatively quiet but could still hold meaningful developments for global markets. The spotlight will be on the Bank of England’s rate decision, as policymakers navigate the challenge of persistent inflation amid slowing economic growth. In the U.S., attention shifts to the ISM Services PMI, a key indicator in the Federal Reserve’s data-driven policy approach.
Meanwhile, escalating trade tensions—particularly newly proposed tariffs—may influence global market sentiment. Additionally, economic data releases from Japan, China, Canada, and New Zealand could impact regional monetary policy expectations, keeping investors attentive despite the lighter calendar.
Key Points to WatchLa decisión del Banco de Inglaterra sobre los tipos de interés es el evento más esperado de la semana.
El PMI de servicios del ISM destaca como la principal publicación de datos de Estados Unidos.
El sentimiento del mercado podría verse influido por los nuevos aranceles propuestos por el expresidente Trump, que entrarán en vigor el 1 de agosto.
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El Banco de Inglaterra se enfrenta a un delicado equilibrio
El Banco de Inglaterra (BoE) es el centro de atención esta semana, ya que se prepara para dar a conocer su última decisión sobre los tipos de interés. Los responsables políticos se enfrentan a un reto complejo: hacer frente a las persistentes presiones inflacionistas y, al mismo tiempo, apoyar una economía que muestra cada vez más signos de desaceleración.
El IPC general en el Reino Unido subió hasta el 3,6 % interanual en junio, y la inflación subyacente también se aceleró. Si bien el reciente aumento de los precios de la energía puede ser transitorio, el alza de los costes de los alimentos sigue siendo motivo de preocupación. El British Retail Consortium ha advertido de que la inflación de los alimentos podría alcanzar el 6 % a finales de año, lo que añadiría presión a los cálculos del BoE.
A pesar de estas señales de inflación, el gobernador Andrew Bailey ha adoptado un tono más moderado en las últimas semanas, citando una desaceleración de la actividad económica tras el presupuesto de otoño de la ministra de Hacienda, Rachel Reeves. El aumento de las cotizaciones sociales de los empleadores ha provocado una reducción de la contratación, y las ofertas de empleo han caído a sus niveles más bajos desde 2021.
Las declaraciones de Bailey sugieren una creciente preocupación por la debilidad económica, lo que podría ser un precursor de la flexibilización monetaria. La contracción del PIB en abril y mayo refuerza esta opinión. No obstante, con una inflación por encima del objetivo, el Banco de Inglaterra debe actuar con cautela para evitar recortes prematuros de los tipos de interés.
Los mercados esperan actualmente una reducción de 25 puntos básicos, en línea con la política «gradual y cautelosa» del Banco, que prevé un recorte por trimestre.
Es probable que se produzca una votación dividida en el Comité de Política Monetaria (MPC), con opiniones divididas entre mantener los tipos, recortarlos 25 puntos básicos o aplicar una reducción más agresiva de 50 puntos básicos.
Si el gobernador Bailey se ve obligado a emitir un voto decisivo ante la falta de apoyo a un recorte de 50 puntos básicos, podría producirse un modesto repunte de la libra esterlina, aunque una votación dividida podría atenuar la respuesta general del mercado.
La atención en EE. UU. se centra en el PMI de servicios del ISM tras la reunión de julio de la Fed
A diferencia del Reino Unido, la economía estadounidense sigue mostrando resistencia. Si bien la inflación sigue siendo motivo de preocupación, no se espera que los efectos de las recientes subidas arancelarias se reflejen en los datos de inflación hasta dentro de varios meses. La tensión en el mercado laboral también se ve parcialmente enmascarada por las menores tasas de participación, influidas por las políticas de inmigración más restrictivas.
En su reunión de julio, la Reserva Federal mantuvo un tono neutral. Aunque dos gobernadores apoyaron una bajada de tipos de 25 puntos básicos, el presidente Jerome Powell reiteró un enfoque basado en los datos, dejando margen para nuevas subidas si la inflación se acelera de nuevo. Al mismo tiempo, reconoció los signos de debilidad del mercado laboral que no reflejan plenamente las estadísticas oficiales.
Esto hace que se preste mayor atención a indicadores clave como el PMI de servicios del ISM, que se publicará el martes 5 de agosto. Los resultados contribuirán a configurar las expectativas para la reunión de la Fed de septiembre e influirán en la trayectoria del dólar estadounidense, dependiendo de si los datos respaldan una mayor flexibilización o una pausa en la política monetaria.
La incertidumbre comercial lastra la confianza de los mercados mundiales
Más allá de la política monetaria, la dinámica del comercio mundial sigue siendo motivo de preocupación. Si bien Estados Unidos ha alcanzado acuerdos con el Reino Unido, la Unión Europea, Japón y Corea del Sur, las negociaciones con China, Canadá y México siguen sin resolverse. La tregua comercial entre Estados Unidos y China expira el 12 de agosto, sin que se haya confirmado ninguna prórroga.
Canadá se enfrenta a aranceles del 35 % sobre una amplia gama de exportaciones, sin exenciones en virtud del nuevo régimen arancelario estadounidense. México ha obtenido un respiro temporal, mientras que Suiza y la India se enfrentan a aranceles de hasta el 39 % y el 25 %, respectivamente.
Con la entrada en vigor de los aranceles prevista para el jueves 7 de agosto, los participantes en el mercado están descontando las posibles repercusiones macroeconómicas. Las noticias negativas sobre el comercio podrían empañar el ánimo y afectar a las próximas subastas del Tesoro, lo que elevaría los rendimientos de los bonos a 10 y 30 años y aumentaría la presión sobre los mercados financieros.
Canadá se prepara para datos económicos clave en medio de las dificultades comerciales
Canadá sigue enfrentándose a retos relacionados con el comercio, en particular su exclusión de los recientes acuerdos con Estados Unidos. La imposición por parte del presidente Trump de aranceles del 35 % a las exportaciones no pertenecientes al T-MEC ha tensado las negociaciones y ha lastrado el dólar canadiense, que recientemente ha alcanzado su mínimo en dos meses frente al dólar estadounidense.
El Banco de Canadá reconoció un aumento de la inflación subyacente en su reunión de julio, aunque el gobernador Tiff Macklem mantuvo que la inflación probablemente se moderaría. No obstante, se sigue considerando la posibilidad de nuevos recortes de los tipos de interés si los datos económicos se deterioran.
Todas las miradas están puestas en el informe sobre el empleo del viernes, que será fundamental para evaluar la fortaleza de la economía. Tras la creación de 83 000 puestos de trabajo en junio, otro informe sólido podría aliviar la presión sobre el banco central y proporcionar apoyo a corto plazo al dólar canadiense.
El yen se debilita mientras el Banco de Japón se mantiene firme
El yen japonés se ha depreciado considerablemente en las últimas semanas, ya que los mercados siguen mostrándose escépticos sobre la capacidad del acuerdo comercial entre Estados Unidos y Japón para reforzar las perspectivas económicas de este último. En su reunión de julio, el Banco de Japón (BoJ) no dio indicios de un endurecimiento inminente de la política monetaria. Los mercados asignan actualmente un 70 % de probabilidad a una subida de los tipos de interés antes de finales de año.
Se seguirán de cerca los datos clave que se publicarán esta semana, entre ellos el crecimiento de los salarios el miércoles 6 de agosto y el gasto de los hogares el viernes 8 de agosto. Unas cifras sólidas podrían reavivar las expectativas de endurecimiento y proporcionar apoyo al yen.
El resumen de opiniones del Banco de Japón, que también se publicará el viernes, podría ofrecer una postura política más firme que la rueda de prensa del gobernador Ueda, lo que podría mejorar la confianza en torno al yen.
Conclusión: la política monetaria y el comercio marcarán el tono del sentimiento global
Los próximos datos comerciales de China (jueves) ofrecerán información clave sobre la fortaleza de las exportaciones y la demanda externa, mientras que en Nueva Zelanda, las cifras de empleo y las expectativas de inflación del RBNZ darán forma a las perspectivas de política monetaria.
Aunque la agenda económica es relativamente ligera, la semana que viene será muy importante para la dirección de la política monetaria, las negociaciones comerciales y el sentimiento de los inversores en las principales economías.