Perspectiva Semanal del Mercado | 12 – 16 de enero de 2026
La semana pasada comenzó con un impacto geopolítico, y la próxima parece encaminada a seguir una trayectoria similar. La inestabilidad política en Irán ha afectado a otro gran productor de petróleo que resulta operativamente más relevante que Venezuela. A pesar de ello, los precios del crudo y del Brent han continuado cotizando cerca de niveles históricamente deprimidos, en línea con los rangos bajos observados durante las últimas dos décadas. Hacia el final de la semana, sin embargo, los mercados petroleros mostraron señales de estabilización, con el WTI repuntando hasta 59,13, lo que marca una recuperación significativa desde los mínimos recientes.
Los metales preciosos se mantienen cerca de sus máximos recientes y continúan exhibiendo una elevada volatilidad. La plata, en particular, registró un rango semanal de negociación inusualmente amplio, de casi nueve dólares, cerrando en 79,91. Este comportamiento de precios refleja una combinación de demanda de cobertura, posicionamiento especulativo y sensibilidad a los cambios en las expectativas de inflación.
Los mercados bursátiles mostraron un renovado impulso, especialmente en Europa, donde los índices alcanzaron nuevos máximos. El principal motor fue la continuidad del proceso de desinflación, con la inflación alemana convergiendo hacia el objetivo del dos por ciento. Este factor superó la mejora estacional de los pedidos industriales. Al mismo tiempo, China sorprendió al alza con un PMI manufacturero más sólido, reforzando la narrativa de una estabilización gradual del crecimiento global.
Puntos Clave a Seguir
- Los datos del IPC de EE. UU. del martes serán observados de cerca, con una inflación subyacente que se espera suba hasta el 2,7 %, influyendo en las expectativas sobre el ritmo y el momento de la flexibilización de la política de la Reserva Federal en 2026.
- El inicio de la temporada de resultados, liderada por las principales instituciones financieras de EE. UU., pondrá a prueba expectativas elevadas tras el reciente mejor desempeño del sector bancario.
- Las ventas minoristas en Estados Unidos aportarán información sobre el comportamiento real del gasto de los hogares y la sostenibilidad de la demanda interna.
- Los datos macroeconómicos de China, incluidos la balanza comercial, las ventas minoristas y el PIB, serán clave para evaluar la solidez de las señales recientes de recuperación.
- Los mercados de divisas siguen siendo sensibles a los cambios en el impulso del dólar, especialmente frente al euro, la libra esterlina y el yen, dado que la divergencia de políticas continúa siendo un tema dominante.
- Las acciones europeas siguen beneficiándose de la debilidad de las divisas y de un fuerte momentum, aunque la elevada emisión de deuda pública podría convertirse en un factor secundario a vigilar.
Enfoque en el IPC y Comienzo de la Temporada de Resultados
La temporada de resultados comienza con la publicación de cifras por parte de las principales instituciones financieras de EE. UU., tras un período de desempeño relativo superior del sector financiero frente al tecnológico. Por ello, las expectativas son elevadas, lo que incrementa la sensibilidad a las previsiones y a los comentarios sobre márgenes.
Más allá de la evolución del mercado laboral, la actividad del sector servicios continúa mostrando resiliencia según los datos de PMI. Sin embargo, los pedidos industriales sorprendieron a la baja, divergiendo de las tendencias observadas en otras grandes economías. El dato más destacado fue la balanza comercial, que registró su menor déficit en la última década. Este resultado refleja el impacto de las políticas arancelarias y ha contribuido a un renovado fortalecimiento del dólar estadounidense.
En la semana que viene, los mercados se centrarán en los datos de inflación del IPC y en las ventas minoristas. Estas publicaciones desempeñarán un papel clave en la configuración de las expectativas a corto plazo sobre la política monetaria y el impulso del crecimiento.
China en el Centro de Atención a Medida que se Consolidán las Señales de Recuperación
China será el foco principal en Asia, con la publicación de la balanza comercial el miércoles, las ventas minoristas el jueves y las cifras de PIB el viernes. Estos datos se producen tras un tercer aumento consecutivo de la inflación, lo que sugiere una demanda final del consumidor más firme.
La mejora del entorno macroeconómico también se refleja en el USD/CNH, que cotiza de forma sólida por debajo del nivel de siete. La gestión reciente de la política ha buscado equilibrar la competitividad de las exportaciones con la estabilidad cambiaria, y el PMI manufacturero más fuerte de la semana pasada es coherente con este enfoque. El índice China 50 se encuentra cerca de sus niveles más altos desde 2021.
En Japón, no se esperan datos con gran capacidad de mover los mercados. No obstante, la debilidad estructural del yen sigue siendo un tema clave, apoyando a los mercados bursátiles. Los futuros del Nikkei alcanzaron nuevos máximos históricos durante la sesión fuera de horario del viernes. Desde una perspectiva de valor relativo, los cruces GBP/JPY y EUR/JPY continúan pareciendo más atractivos que el USD/JPY, que se mantiene por debajo de sus máximos de comienzos de 2025.
Europa y Reino Unido: la Debilidad Cambiaria Apoya a las Acciones
Los índices bursátiles europeos y el FTSE 100 continúan avanzando hacia nuevos máximos. Aunque los mercados están, en general, en niveles de sobrecompra, la renovada fortaleza del dólar estadounidense y la correspondiente debilidad de las divisas locales podrían seguir actuando como un factor de apoyo para las acciones europeas frente a sus pares estadounidenses.
En el Reino Unido, la atención se centrará en los datos del mercado laboral, seguidos por el PIB, la producción industrial y la producción manufacturera. Las expectativas apuntan a un estancamiento en el mejor de los casos, con un PIB plano y un crecimiento negativo previsto para los dos últimos indicadores.
Aunque la zona euro carece de catalizadores claros a corto plazo, el desempeño de la renta variable será seguido de cerca tras un fuerte repunte de varias semanas. Los gobiernos europeos continúan aprovechando las condiciones favorables del mercado para emitir grandes volúmenes de deuda. Si bien los mercados de renta fija han absorbido hasta ahora esta oferta sin perturbaciones, esta dinámica sigue siendo relevante para el comportamiento de las acciones en las próximas semanas.
Conclusión
Los mercados afrontan el período del 12 al 16 de enero con una mejora de la liquidez, un renovado apetito por el riesgo y una mayor sensibilidad a los datos macroeconómicos. Aunque no están programadas reuniones importantes de bancos centrales, los datos de inflación, los resultados empresariales y los indicadores de crecimiento global desempeñarán un papel decisivo en la configuración de las expectativas para 2026.
En un entorno caracterizado por la divergencia de políticas, la incertidumbre geopolítica y los cambios en el impulso del mercado de divisas, una gestión disciplinada de las posiciones y un control activo del riesgo siguen siendo esenciales a medida que los mercados buscan dirección al inicio del año.

