S&P 500: Evaluando la Recuperación
La semana pasada, en general, el desempeño de los índices bursátiles y del benchmark global fue bastante positivo. Tras un intento inicial de recuperación que perdió fuerza rápidamente el lunes 30 de marzo, al día siguiente el S&P 500 registró un sólido avance de +2,86% —coincidiendo también con el cierre del primer trimestre y los ajustes finales de portafolio—, lo que permitió la continuidad de la subida en los días siguientes.
Destaca especialmente la vela formada el jueves 2 de abril: tras un inicio de sesión bastante negativo, el S&P recuperó todas las pérdidas y cerró con +0,07% (con una variación intradía de 2,16%), formando un patrón de martillo.
En base semanal, el índice acumuló una subida de +2,99%, a pesar de que ambos benchmarks de petróleo continuaron negociándose por encima de los US$110 y de los daños continuos a la infraestructura energética en Oriente Medio, lo que sugiere posibles interrupciones a largo plazo en la producción y el suministro. Aun así, los inversores y traders parecieron dispuestos a descontar una posible resolución, impulsados por rumores de una tregua —especialmente considerando condiciones de sobreventa y la proximidad a niveles clave de soporte.
El escenario ahora se encuentra en un punto decisivo. La recuperación llevó el precio por encima del nivel clave de 6536, donde el índice consolidó durante la sesión de ayer, de bajo volumen. La apertura de hoy se produjo ligeramente por encima de la siguiente zona de resistencia en 6610, así como por encima de la media móvil de 21 días y de la línea de tendencia bajista claramente definida desde el 25 de febrero.
Este tipo de movimiento por encima de niveles importantes puede sugerir la proximidad de una ruptura. Dicho movimiento sería una señal positiva a medio plazo y podría abrir espacio para nuevas subidas, posiblemente hacia la región de 6700–6730.
Sin embargo, algunos factores aún requieren cautela. Primero, los volúmenes cayeron significativamente en la parte final de la recuperación. Segundo, en el gráfico al contado (spot) del S&P 500 (es decir, durante la sesión de Nueva York), el precio aún no ha tocado ni roto la línea de tendencia bajista (ya que las estructuras gráficas difieren ligeramente).

Por último, el desempeño relativo entre los índices sigue siendo desigual: mientras que el US30 muestra un intento similar de romper su tendencia bajista, el Nasdaq —posiblemente el gráfico más “limpio”— aún apunta a la continuación de la tendencia bajista más amplia.
En resumen, la cautela sigue siendo necesaria. En entornos volátiles como este, los mercados suelen volver a probar los mínimos recientes antes de establecer un movimiento alcista más consistente. Los niveles clave a monitorear son 6535, seguido de 6505. Una caída hacia la región de 6430–6460 pondría nuevamente el nivel de 6350 en foco.
