Durante las últimas semanas hemos hablado en repetidas ocasiones del potente rally en los metales preciosos. Era difícil ignorarlo: la plata había subido un 69,66% en apenas un mes, hasta el jueves 29 de enero. El movimiento parecía imparable y —francamente— ilógico, difícil de justificar desde un punto de vista fundamental y, sobre todo, imprudente. […]
